Vasectomía: Todo lo que necesitas saber antes y después de la operación.

La vasectomía es el procedimiento quirúrgico para la esterilización masculina. Es muy efectiva y logra evitar embarazos no deseados. Esta cirugía se realiza por un profesional de la medicina en una clínica adecuada para ello.

¿Qué es la vasectomía?

El procedimiento es rápido, ya que solo se bloquean los conductos deferentes del escroto para que el esperma no pueda salir del cuerpo. Es una cirugía que te permite volver a casa en el mismo día y su efectividad contra los embarazos es prácticamente del 100 %.

Este tipo de intervenciones se dividen en dos tipos: con incisión o sin corte quirúrgico. El segundo método reduce el riesgo de infección y cicatriza más rápido.

Esta operación se practica con un objetivo permanente y no se suele poder revertir, por lo que te recomendamos que antes de optar por ella tu decisión sea muy meditada.

¿Cuándo es efectiva la vasectomía?

Este procedimiento no tiene un efecto inmediato, ya que es necesario eyacular entre 20 y 35 veces o esperar un mínimo de 3 meses para que desaparezca por completo el esperma de los conductos deferentes.

Con esto queremos decir que es necesario seguir utilizando métodos anticonceptivos hasta que un espermograma determine que no hay ningún espermatozoide en la muestra presentada.

¿Cuánto cuesta? ¿La cubren las sociedades médicas? ¿Y la seguridad social?

En la actualidad, a no ser que esté debidamente justificada por un urólogo del Sistema de Salud Público, no es posible realizarlo con facilidad. Como no es una operación urgente, aunque un urólogo lo justifique la espera para que se lleve a cabo puede ser bastante larga.

En cambio, los seguros de salud cubren la vasectomía dentro de sus técnicas de planificación familiar. Solo tienes que prestar atención a las condiciones o técnicas en las que prestan el servicio. Normalmente es uno de los tratamientos que están sujetos a un período de carencia de 6 meses desde la contratación de la póliza.

Algunas de las sociedades que lo ofertan son Sanitas, Adeslas, Asisa, Divina Pastora, DKV, Fiatc o Axa.

Si pretendes realizarte esta intervención de manera privada, has de saber que el precio no es estándar y que en cada clínica puede variar en función de la técnica que utilicen. Por norma general, en España, este precio ronda entre los 500 y 800 euros. La técnica sin bisturí podría alcanzar o superar los 1000 euros con tranquilidad.

Si pretendes realizar una operación que pueda ser reversible, su precio ascendería a unos 4500 euros.

¿Cómo es el proceso de recuperación o postoperatorio más adecuado?

Tras la operación, es normal que haya inflamación o moratones con dolor leve en el área afectada. Pero al cabo de dos semanas esos moratones desaparecerán.

Tras la intervención hay que estar, al menos, durante cuatro horas en observación, pero al llegar a casa deberás tomar los siguientes cuidados que te proponemos:

– Descansar, si es posible, durante 48 horas.

– Aplicar en el escroto compresas frías durante las primeras horas para reducir el sangrado y el dolor.

– Utilizar pantalones y calzoncillos ajustados durante los primeros días para ayudar a sujetar el escroto.

– La zona de la incisión debe estar limpia y seca durante los tres primeros días y no debes tener relaciones sexuales durante este tiempo.

– Utiliza cualquier método anticonceptivo durante los siguientes tres meses.

– Deberás limpiarte la zona, pero no empaparla en agua.

– Para acelerar la recuperación, es recomendable no practicar deportes en una semana y, si tu actividad laboral se desarrolla sentado, puedes volver en tres días.

– Protege la zona de cualquier tipo de golpes.

Dolor

Durante la operación tan solo notarás el pinchazo de la anestesia local. Por lo demás, el resto de la operación sabrás que se está realizando, pero no te dolerá.

No obstante, la vasectomía sin incisión es menos molesta.

En cualquier caso, tras la operación notarás el dolor habitual tras cualquier tipo de intervención y el médico te pautará los analgésicos y antiinflamatorios que precises para mitigarlo.

Descripción de la operación

Esta operación consiste en cortar los conductos encargados de transportar el esperma desde los testículos. De este modo, con este bloqueo, los espermatozoides ya no pueden entrar en el semen.

El cirujano te aplicará un anestésico local para adormecer el escroto y, con una pequeña incisión, bloqueará o cortará los conductos deferentes mediante una ligadura o con una cauterización. Durante todo el proceso estarás despierto, pero no sentirás dolor.

Este procedimiento tiene una duración inferior a media hora y su recuperación es muy rápida.

Ventajas y desventajas

Entre las ventajas hay que destacar las siguientes:

– Es muy eficaz en la prevención de embarazos con una efectividad superior al 99 %.

– Es práctica. Una vez que el médico haya comprobado que no tienes esperma en el semen, ya no tienes que hacer nada más para prevenir embarazos.

– Puede mejorar tu vida sexual. Como es un método anticonceptivo al que no le debes prestar atención durante las relaciones sexuales, puedes disfrutar con tranquilidad del momento sin pensar en los riesgos de un embarazo.

– No afecta al deseo sexual. De hecho, lo único que cambiará será que no podrás dejar embarazada a nadie, pero el sabor, textura y aspecto de tu semen seguirá siendo el mismo.

Este método también tiene algunas desventajas como:

– Es permanente. Está diseñado para eso, motivo por el que antes de hacerlo debes sopesarlo bien. Existen cirugías para revertirlo, pero no es posible asegurar que recuperarás la fertilidad.

– Como cualquier operación, puede tener algunos riesgos. Los más habituales son las infecciones, aunque suelen ser leves y con un tratamiento antibiótico desaparecen. Puede aparecer sangrado, hinchazón, dolor o hematomas tras la intervención.

– No previene las ETS. Aunque el semen no contenga esperma, eso no quiere decir que no pueda portar alguna enfermedad de transmisión sexual.

¿La vasectomía es reversible?

Casi todas las vasectomías son reversibles, ya que tan solo es necesario volver a unir de forma quirúrgica los extremos que se han cortado de los conductos deferentes. Por otro lado, es posible conectar un extremo de los conductos en la zona del testículo donde se almacena el esperma maduro.

Para revertir una vasectomía se suele utilizar anestesia general y se extrae una muestra de fluido del extremo próximo al testículo. Si hay presencia de esperma, los conductos deferentes se pueden volver a unir. Esta operación es efectiva entre el 75 % y el 99 % de las intervenciones.

Cuando no se halla esperma en el fluido, puede ser por una obstrucción. En este caso, el cirujano podría unir la parte superior de los conductos al epidídimo. Esta sería una opción y su tasa de éxito es como la de cualquier revocación estándar.

Tras la cirugía pueden pasar entre 3 y 15 meses, en función de cómo fuera la operación, para que vuelvan a aparecer espermatozoides en el semen.

Efectos secundarios, ¿cuáles son los riesgos de la vasectomía?

Aunque este procedimiento sea seguro y efectivo, antes de realizarlo debes saber que tras la intervención y con el paso del tiempo pueden aparecer algunos problemas:

A nivel quirúrgico, tras la operación la mayoría de los pacientes tienen inflamación, molestias o moratones que desaparecen al cabo de unos días. El médico debe prestar atención a si aparece enrojecimiento, fiebre y sensibilidad escrotal, ya que son signos de infección. Si hay un sangrado bajo la piel que provoque una inflamación dolorosa o un hematoma, también debe controlarse.

Otros de los riesgos que están asociados a una intervención de este tipo son:

– Dolor crónico en los testículos que no desaparezca. Esto se conoce habitualmente como el síndrome de dolor post- vasectomía y solo lo padecen el 10 % de los hombres.

– Granuloma, que es la aparición de una protuberancia en el escroto. Se desarrolla a partir del esperma que se escapa de los conductos deferentes hacia el tejido.

– Fallo en la intervención. La vasectomía es un proceso muy efectivo, pero puede fallar y provocar un embarazo no deseado. De cada mil vasectomías en un plazo de dos años, 11 pueden fallar. Estos fallos se suelen detectar en los tres primeros meses tras la operación. Es un riesgo que puede deberse a multitud de factores como, por ejemplo, las técnicas quirúrgicas empleadas. Por otro lado, existe un riesgo mínimo de que los extremos de los conductos deferentes puedan volver a unirse. En caso de que esto suceda, el esperma podría entrar en el semen y así cabría posibilidad de embarazar a una mujer.

– Riesgo de arrepentimiento. La vasectomía es, quizás, la mejor opción para una pareja que sabe que no desea tener más hijos o que, directamente, no quiere tener ninguno. La mayoría de los hombres o sus cónyuges cuando toman esta decisión no se suelen arrepentir. El grupo de edad con mayor probabilidad de querer revertir este procedimiento en un futuro son los jóvenes que aún no han cumplido los 30 años.

Preguntas más frecuentes

A continuación, te ofrecemos algunas de las preguntas más frecuentes relacionadas con la vasectomía:

¿Se puede realizar la operación con sedación?

Normalmente se infiltra un anestésico local en el área quirúrgica para impedir que tengas ningún tipo de molestia o dolor durante el procedimiento.

Se administran fármacos para la sedación de corta duración por vía intravenosa. De este modo, la recuperación es muy rápida y el nivel de sedación se ajustará a tus necesidades vitales.

¿Después de la vasectomía se eyacula igual?

Lo único que va a cambiar en tu eyaculación tras la intervención es que el semen no contendrá espermatozoides. Su aspecto y cantidad será la habitual.

Con solo observar el aspecto del semen no se puede determinar si un hombre se ha realizado o no una vasectomía.

¿Cuándo podré tener relaciones sexuales después de la operación?

En una semana tras la cirugía podrás tener relaciones sexuales con total normalidad y evitar así una infección en los puntos de sutura. Aunque en realidad en 2-3 días tras la operación podrás tenerlas.

¿Cuándo podremos dejar de utilizar métodos anticonceptivos después de la operación?

Recuerda utilizar algún método anticonceptivo, porque hasta las 20 o 30 eyaculaciones, o un periodo de aproximadamente tres meses, no se habrán expulsado por completo los espermatozoides que hubieran pasado el punto de obstrucción previo a la cirugía.

No obstante, para cerciorarte, lo mejor es visitar al médico de nuevo y que te sometas a un espermograma para salir de dudas.

¿Hace falta algún tipo de revisión?

El primer control tras la intervención se realiza a la semana de la misma.

El segundo control ha de pasarse a los tres meses tras el procedimiento o cuando el médico lo considere oportuno para dar a conocer al paciente el resultado de su espermograma de control. Si el control es negativo, en tu centro de salud podrán darte la noticia.

En cualquier caso, antes de abandonar la clínica en la que te practiquen esta intervención se te dará un informe con todas las citas programadas con el especialista y las recomendaciones que has de seguir por escrito.

No obstante, ante cualquier tipo de duda es recomendable ponerse en contacto con el equipo médico para que puedan tomar una decisión acerca de tu situación y realizar las recomendaciones adecuadas facilitando así tu proceso de recuperación.

¿Cuándo se caen los puntos?

Se caerán por sí mismos a los 15 días de la intervención.

Opiniones

Las opiniones que puedes encontrar en Internet acerca de si hacerte o no la vasectomía van encaminadas siempre en la misma dirección. Es una decisión que debes meditar y pensar que si la llevas a cabo es irreversible, aunque es cierto que existe un gran avance en la medicina y es posible revertir la situación.

Normalmente, la decisión acerca de esta operación se toma en pareja y tras consensuar que no se quieren tener más hijos.

Como método anticonceptivo en una pareja estable es adecuado, pero no debes olvidar que, si no tienes una pareja estable, la vasectomía no te librará de poder contraer ninguna ETS. Esto quiere decir que puedes utilizarla para prevenir embarazos, pero no te sirve de nada en cuanto a protección frente a enfermedades de transmisión sexual.